Hay lugares que puedes visitar cualquier fin de semana. Y luego hay lugares a los que no se entra como quien visita un museo convencional.
Durante una mañana tuvimos la oportunidad de entrar en el Museo de Radio Televisión Española de Sant Cugat del Vallès, situado dentro de las instalaciones de TVE en Cataluña. Un lugar que normalmente no está abierto al público como un museo convencional y que guarda una auténtica colección de máquinas, cámaras, equipos y objetos que forman parte de la historia audiovisual de España.
Y esta visita es tan especial que decidimos convertirla en una serie de vídeos.
Un museo muy diferente
Una de las primeras cosas que nos explicó Nicolás es que el museo ocupa unos 2.500 m² y está dividido en cuatro zonas. Pero lo realmente interesante es la manera en la que está planteado.
Aquí no se trata simplemente de colocar máquinas antiguas detrás de una vitrina y ponerles una etiqueta.
El recorrido está organizado alrededor de los oficios y profesiones necesarios para hacer radio y televisión. Según nos explicó Nicolás, se pueden conocer más de 60 oficios relacionados con la producción audiovisual.
Y eso cambia completamente la visita.
Porque detrás de cada programa de televisión hay muchas más personas que el presentador que vemos delante de la cámara. Cámaras, realizadores, operadores de telecine, montadores, técnicos de control de imagen, iluminación, sonido…
La idea del museo es precisamente enseñar todo ese trabajo que normalmente permanece oculto.
Además, tiene una importante función de orientación profesional para estudiantes, mostrando la gran variedad de trabajos que existen dentro del mundo de la radio y la televisión.
Las primeras cámaras y el nacimiento de la televisión
Una de las partes que más nos llamó la atención fue poder ver de cerca algunas de las enormes cámaras que se utilizaron durante los primeros años de la televisión.
Estamos acostumbrados a llevar una cámara de vídeo en el bolsillo, pero las máquinas que aparecen en este museo pertenecen a otra época.
Y no solo impresionan por su tamaño.
También permiten entender cómo ha cambiado la forma de hacer televisión.
En el museo pudimos ver equipos de televisión en blanco y negro y conocer cómo se realizaba el control de imagen de aquellas cámaras.
Cuando grabar televisión significaba trabajar con película
Uno de los viajes tecnológicos más interesantes de la visita fue descubrir cómo se realizaban las noticias y reportajes antes de que existiera el vídeo portátil.
Durante décadas se utilizó película cinematográfica, principalmente en 16 mm y, para determinadas producciones, en 35 mm.
Y aquí aparece una de esas cosas que hoy parecen imposibles:
para montar un reportaje había que trabajar físicamente con la película.
Se utilizaban moviolas para visionar y montar las imágenes, sincronizando imagen y sonido. El corte y montaje se realizaban literalmente manipulando el material y uniendo los fragmentos.
Después entraba en juego el telecine, que permitía convertir aquella película fotosensible en una señal de vídeo para poder emitirla por televisión.
Es una buena muestra de hasta qué punto ha cambiado la tecnología audiovisual.
Hoy podemos grabar, editar y publicar un reportaje completo desde un teléfono móvil. Entonces, producir unos pocos minutos de televisión implicaba un proceso físico y técnico muchísimo más complejo.
Del cine al vídeo
Y si la película ya nos parecía fascinante, todavía quedaba otra pieza histórica.
En el museo pudimos ver uno de los primeros sistemas de vídeo utilizados por Televisión Española: el famoso vídeo de 2 pulgadas.
El nombre viene precisamente del ancho de la cinta magnética.
Según nos explicó Nicolás, TVE adquirió dos de aquellos primeros equipos en 1956, uno para Madrid y otro para Barcelona. A partir de la llegada del vídeo comenzó a cambiar la forma de producir y conservar los programas, que hasta entonces dependían en gran medida de las emisiones en directo y de sistemas como el kinescopio.
El kinescopio es probablemente uno de los conceptos que más sorprenden a cualquiera que haya nacido en la era digital: un programa podía realizarse en directo en el estudio y, para conservarlo, se registraba la imagen de un monitor mediante cámaras de cine.
Una auténtica locura vista desde nuestra perspectiva actual.
El color llega a la televisión
Otra de las piezas importantes que pudimos conocer fue una cámara relacionada con la llegada de las retransmisiones en color.
Nicolás nos explicó que durante los años 70 el color comenzó a introducirse progresivamente en España. La cámara que vimos estuvo relacionada con las primeras retransmisiones en color de aquella etapa, incluyendo los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972.
Y hay algo importante que recordar: durante aquellos años tener un televisor en color todavía era algo muy caro, por lo que muchas familias continuaron utilizando televisores en blanco y negro mientras las retransmisiones en color iban aumentando.
El museo permite precisamente poner toda esta evolución tecnológica en contexto.
No estamos viendo simplemente una cámara antigua.
Estamos viendo una máquina que pertenece a una época concreta y que nos ayuda a entender cómo se veía y cómo se hacía televisión entonces.
Aquí también puedes hacer televisión
Una de las partes más divertidas de nuestra visita fue encontrarnos con un pequeño set de televisión con varias cámaras.
Nicolás nos propuso hacer una demostración y terminamos poniéndonos delante y detrás de las cámaras para experimentar con diferentes planos.
Plano general, plano americano, plano corto, foco, zoom…
De repente, conceptos que para quienes hacemos vídeo forman parte del día a día se convierten en una auténtica clase práctica de televisión.
Y precisamente esa es una de las cosas que hacen especial al museo: no solamente ves los equipos, sino que entiendes para qué servían y cómo se utilizaban.
La memoria audiovisual de todo un país
Otro de los puntos que más me impresionó fue descubrir que muchos de estos objetos están acompañados por documentación audiovisual que permite verlos funcionando en su época.
El museo utiliza imágenes de archivo para poner las máquinas y equipos en su contexto histórico. Así puedes ver cómo eran utilizados aquellos aparatos cuando todavía estaban en servicio.
Es una forma fantástica de conectar el objeto físico con la televisión que todos recordamos.
Porque una cámara antigua puede ser interesante.
Pero ver esa misma cámara trabajando en un programa de televisión de hace décadas es otra historia.
Chicho, Carmen Sarmiento, Barrio Sésamo y Los Lunnis
La visita no se queda únicamente en la tecnología.
También hay espacio para las personas y los programas que forman parte de nuestra memoria.
Entre las piezas que pudimos conocer está el sillón original de Chicho Ibáñez Serrador utilizado en Mis terrores favoritos, además del homenaje relacionado con Un, dos, tres… y su famosa Ruperta.
También encontramos un espacio dedicado a Carmen Sarmiento, con su cámara fotográfica y el chaleco que utilizó durante sus reportajes.
Y para quienes crecimos viendo televisión en los años 80 y 90, llegó uno de los momentos más nostálgicos de la visita: el espacio dedicado a la programación infantil.
Allí aparecen referencias a Barrio Sésamo, incluyendo a Bluky, y posteriormente a Los Lunnis, cuyos personajes originales se conservan en el museo.
Y sí, encontrarte delante de personajes que viste de pequeño en televisión tiene algo especial.
Muchísimo.
Esto solo acaba de empezar
Lo que hemos mostrado en este primer capítulo es solamente una pequeña parte de todo lo que hay en el Museo de RTVE.
Durante los próximos capítulos seguiremos recorriendo sus instalaciones para descubrir cómo se hacía televisión y radio cuando muchas de las tecnologías que hoy damos por sentadas todavía no existían.
Veremos postproducción, platós, iluminación, unidades móviles, los comienzos de Radio Nacional de España y muchos otros equipos históricos.
Y todo esto ha sido posible gracias a Nicolás, que nos abrió las puertas del museo y dedicó más de cuatro horas de una mañana a enseñarnos sus instalaciones y explicarnos la historia que hay detrás de cada pieza.
Para alguien que lleva años dedicado a la tecnología retro, poder estar delante de estas máquinas y, sobre todo, escuchar las historias de las personas que las utilizaron, ha sido una experiencia difícil de explicar.
Así que este es solamente el primer viaje.
Bienvenidos al Museo de Radio Televisión Española.
🎬 Mira el primer capítulo
En este primer episodio de Las Cosas Retro entramos en el Museo de RTVE de Sant Cugat y recorremos algunas de sus piezas más sorprendentes.