¿Os acordáis de cuando escuchar un CD era todo un ritual? Elegir el disco, sacarlo de su caja, meterlo en el reproductor y darle al play.
Durante años, sin embargo, el CD ha quedado escondido dentro de bandejas y reproductores donde apenas volvemos a verlo.
El COOLGEEK M1 propone justo lo contrario: sacar el CD al exterior y convertirlo en parte de la experiencia.
He estado probándolo durante una semana y, aunque tiene algunos detalles que mejoraría, hay algo que tengo bastante claro: me encanta el concepto.
Un reproductor de CD diferente
A primera vista, el COOLGEEK M1 no parece un reproductor de CD convencional. Su diseño recuerda más a un marco de fotos o a un cuadro que a un equipo de música.
Y ahí está precisamente su gracia.
Cuando introduces un CD, el disco queda completamente visible y podemos verlo girar mientras escuchamos nuestra música. Es una idea sencilla, pero consigue recuperar algo que habíamos perdido: el ritual de escuchar un formato físico.
Es algo parecido a lo que ocurre con un vinilo. El disco girando forma parte de la experiencia y convierte la reproducción de música en algo más que pulsar un botón.
En el caso del M1, el CD deja de ser simplemente un soporte que escondemos dentro de un aparato y vuelve a convertirse en un objeto.
¿Qué incluye el COOLGEEK M1?
El reproductor viene acompañado de varios accesorios:
- Batería de litio de 2600 mAh y 3,7 V.
- Mando a distancia.
- Cargador USB.
- Protección de metacrilato.
- Diferentes opciones para colocarlo sobre una superficie.
- Accesorios para poder colgarlo en la pared.
El propio diseño está pensado para que podamos enseñar sus componentes y su funcionamiento.
Además, la electrónica queda visible y podemos ver parte de la circuitería interna.
Bluetooth y conexión por cable
El COOLGEEK M1 permite reproducir los CDs utilizando Bluetooth 5.3 o mediante una salida auxiliar de 3,5 mm.
Durante las pruebas, una de las cosas que más me sorprendió fue precisamente el Bluetooth.
El emparejamiento fue muy rápido tanto con un altavoz como con unos auriculares Bluetooth. No tuve que estar peleándome con conexiones complicadas y, durante las pruebas, la conexión resultó estable incluso desplazándome por diferentes zonas de la casa.
El alcance anunciado es de hasta 10 metros.
La salida de 3,5 mm, sin embargo, es uno de los puntos que menos me convencen. Está situada en el interior del reproductor y, con la protección de metacrilato colocada, resulta poco práctica para utilizarla habitualmente.
La prueba de la memoria antishock
Una de las pruebas más curiosas que hice fue comprobar qué ocurre cuando movemos el reproductor mientras está reproduciendo un CD.
Y aquí el M1 me sorprendió.
Lo moví, lo agité e incluso llegué a detener físicamente el disco durante las pruebas. La música continuó reproduciéndose gracias a la memoria de reproducción.
Es algo que recuerda a aquella característica que muchos reproductores de CD portátiles de los años 90 anunciaban como Anti-Shock.
Además, el reproductor puede recordar la posición de reproducción. Si dejamos un CD y volvemos a utilizarlo posteriormente, puede continuar desde donde lo dejamos.
Son pequeños detalles, pero hacen que el dispositivo resulte más cómodo de utilizar.
CDs pequeños y discos con formas
Aquí es donde el M1 se vuelve especialmente divertido para alguien interesado en la cultura del CD.
Además de los CDs convencionales, probé discos pequeños de los que utilizábamos como singles y también uno de esos CDs con formas tan extravagantes que fueron bastante habituales durante los años 90.
Y sí: funciona.
Ver girar un CD con forma de bolsillo de pantalón vaquero dentro de este reproductor es exactamente el tipo de cosa que hace que un producto así tenga sentido en Las Cosas Retro.
No estamos simplemente reproduciendo música. Estamos viendo el formato físico.
¿Cómo queda en casa?
El M1 está diseñado para poder colocarse de diferentes maneras.
Podemos ponerlo sobre un mueble o una estantería, utilizando sus soportes, o colgarlo en la pared como si fuera un cuadro.
Y cambia bastante dependiendo de dónde lo coloquemos.
En una estantería parece un reproductor de CD peculiar. Colgado en la pared, realmente parece una pieza decorativa.
En mi salón, junto al resto de cacharros retro, creo que encaja especialmente bien.
Lo que mejoraría del COOLGEEK M1
No todo es perfecto.
La principal mejora que haría sería cambiar la ubicación de la salida auxiliar de 3,5 mm. Creo que tendría mucho más sentido colocarla en la parte trasera para poder utilizarla cómodamente.
También habría agradecido una salida de audio óptica, especialmente pensando en quienes quieren conectar el reproductor a un equipo de sonido.
Por lo demás, mi experiencia con el funcionamiento ha sido muy buena.
Precio del COOLGEEK M1
En el momento de grabar el vídeo, el COOLGEEK M1 tenía un precio de 139 € en la tienda oficial europea de COOLGEEK, mientras que en Amazon España aparecía por 159 €. El precio puede variar.
Y aquí creo que hay que entender qué estamos comprando.
Si simplemente queremos un reproductor de CD barato, existen alternativas mucho más económicas.
Pero el M1 no intenta competir únicamente por reproducir CDs. Su propuesta está en el diseño, la experiencia y la posibilidad de convertir el propio disco en parte de la decoración.
Además, COOLGEEK ofrece un 10% de descuento con el código “LASCOSASRETRO”.
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Mi opinión sobre el COOLGEEK M1
Después de probarlo, creo que el principal atractivo del COOLGEEK M1 no está en inventar una nueva forma de reproducir un CD.
Está en hacer que volvamos a mirar el CD.
Hemos pasado años escondiendo nuestros formatos físicos dentro de reproductores, bandejas y dispositivos cada vez más pequeños. El M1 hace justo lo contrario: coloca el disco delante de nosotros y convierte su movimiento en parte de la experiencia.
Y eso conecta bastante con lo que busco muchas veces en la tecnología neoretro.
No se trata solamente de recuperar una tecnología antigua. Se trata de recuperar las sensaciones que teníamos cuando utilizábamos esa tecnología.
Y poner un CD, darle al play y quedarse mirando cómo gira delante de ti tiene algo especial.
¿Volverías a escuchar tu colección de CDs de esta manera?
En el vídeo de Las Cosas Retro puedes ver todas las pruebas que hice al COOLGEEK M1, incluyendo el Bluetooth, la memoria antishock, los CDs especiales y las diferentes formas de colocarlo.
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